Toni Sánchez | Facilitador de sonido

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”

Calderón de la Barca

PREFACIO

Quizás te preguntes que pinta un cuento en esta web de sonoterapia, voy a explicártelo.

Me dedico al sonido por su enorme potencial sanador pero también porque es una manera rápida de cambiar la forma con la que miras tu realidad, a veces con un simple paso lateral se pueden ver las cosas desde otra perspectiva.

En mis sesiones, siempre reservo una parte para que la persona que viene a verme pueda expresar aquello que le inquieta, y yo a la vez, le entrego sencillas herramientas para que pueda quitar peso a todo aquello que va cargando.

Muchas veces me apoyo en la sabiduría y conocimiento de lo que ha sido para mí un antes y un después en mi camino de crecimiento personal, “Un curso de milagros”.

Las enseñanzas de este libro han hecho cambiar la forma de mirar nuestro mundo a millones de personas y cada día somos más. A veces el mensaje del curso puede parecer complicado, pero es solo un cambio de percepción de todo aquello que te rodea.

Con este sencillo cuento quiero que comprendas, si así lo sientes, que las cosas no son tal y como pensamos que son, hemos olvidado nuestra parte esencial que es mucho más poderosa de cómo nos han querido enseñar, tomar consciencia y responsabilidad de lo que proyectamos al mundo marca muchas veces la diferencia en nuestra felicidad de cada día.

No somos víctimas ni tampoco culpables, solamente recibimos aquello que de manera inconsciente vamos creando, con un poder natural que nadie nos ha explicado exactamente cómo funciona, es hora de que aprendamos a saber quienes somos y porqué pensamos que estamos aquí.

El mensaje de “Un curso de milagros” es contundente, es como darle la vuelta a nuestro mundo entero y deshacer la forma de lo que nos rodea, es un viaje a veces difícil pero lleno de milagros diarios.

Grandes autores y conferenciantes como Wayne Dyer, Louise Hay, Eckhart Tolle o Raimón Samsó han hecho del curso su forma de vida…y así les va, son grandes profesionales que no entienden nada que no sea la abundancia y la felicidad, que es lo que somos en realidad.

Si quieres realizar este viaje hacia tu naturaleza y descubrir quién eres, tienes muchas opciones por dónde empezar como por ejemplo la sonoterapia con cuencos Tibetanos, estaré gustoso de poderte acompañar en un trocito de tu camino hacia la abundancia y la paz.


EL SUEÑO DE GODY

Gody  vivía junto con su padre en un lugar fuera del tiempo y el espacio, un lugar eterno donde solamente existía la paz y la abundancia. Desconocían lo que eran los problemas, la carencia, el dolor, simplemente estos conceptos  no existían en sus pensamientos.

Tanto padre como hijo mantenían una unión basada en el amor y la confianza, Gody era una continuación de su padre, eran la fusión perfecta de armonía y respeto.

La inocencia natural de Gody era ilimitada, no existía  en su realidad nada que tuviese que ver con la desconfianza, el rencor o el miedo, así fue creado y se mantendría eterno en ese espacio de amor puro donde existía amparado por la presencia infinita de su padre.

Gody, en un pensamiento infantil y lleno de inocencia, empezó a preguntarse cómo sería su existencia separado de su padre, imaginando por un instante su realidad fuera de aquel lugar eterno. Esta idea le produjo una sensación de profundo sueño y poco a poco fue quedándose dormido con esa idea hasta que cerró los ojos y se dejó llevar por aquella ingenua ilusión.

En su imagen onírica de aquella idea, apareció de la oscuridad un ser que era muy diferente a lo que él había conocido hasta ese momento, vestía de forma desaliñada y sucia, su aspecto tenía una extraña mueca de tensión y en sus ojos se podía ver la desconfianza y el miedo, pero Gody, dentro su inocencia, dejó que se acercara y comenzase a hablarle.

-Hola Gody, me llamo Diego…pero me puedes llamar Ego

-Hola Ego ¿me puedes explicar dónde estamos en este momento?

-Gody, Gody, Gody…¿no sabes dónde estás?¿realmente desconoces lo que acabas de hacer?…amigo, has cometido el mayor de los pecados!

-¿Pecados? ¿Qué significa esa palabra?

-Jajaja no te preocupes, tendrás tiempo de saber que es…lo que te puedo decir es que tu idea de separación se ha cumplido y ahora te encuentras en una situación muy complicada, donde solo yo puedo ayudarte. Te has separado de tu padre, te has ido de ese paraíso que ibas a heredar por toda la eternidad y no podrás regresar nunca!

-Porque dices eso Ego? mi padre lo es todo para mí, no he conocido otra cosa que no fuera amor y seguridad, abundancia y paz…¿porque no podría volver?

-Tu padre está muy enfadado contigo, no quiere que vuelvas…a cambio yo te ofrezco algo que seguro que te interesa.

-Cuéntamelo por favor.

-Te ofrezco un universo para ti lleno de materia y forma, donde podrás tener poder y vivir muchas vidas diferentes, puede ser apasionante!…eso sí, olvídate de todo lo que eras y como vivías, recuerda que tu padre no quiere que vuelvas, así que no tienes opción.

Gody comenzaba a experimentar por primera vez miedo y culpabilidad por lo que había pensado, pero también tristeza por no poder volver a casa, estaba olvidando que era un sueño y que él seguía estando donde siempre estaría.

-Acepto Ego, no tengo más remedio…

-Muy bien Gody! A partir de ahora mi voz la escucharás continuamente, yo te guiaré en tu existencia, tú solo escúchame y olvida la voz de tu padre.

LA CAVERNA

Gody  creyó aparecer en una caverna en algún lugar remoto, rodeado de pinturas en las rocas y con el fuego que calentaba su limitado cuerpo físico.

La primera sensación que tuvo en su nuevo hogar fue de opresión y límite, de repente se miró y estaba enjaulado en un cuerpo físico, lo que le rodeaba era tangible y sólido y tenía necesidades como comer y abrigarse.

La culpabilidad y el miedo tomaron el control, era tal la sensación de desconsuelo que comenzó a echar mucho de menos su cómodo hogar y a su padre, se arrepentía tanto de todo lo que había hecho que comenzaba a entender qué era el pecado.

La voz de Ego apareció en su cabeza, comenzó a convencerle de todo lo malo que era, en el ser culpable y despreciable que se había convertido y que la voz que escuchaba era lo único que tenía ahora mismo.

Poco a poco Gody comenzó a olvidar quien era realmente, del poder que aún albergaba en su interior, de que seguía durmiendo en aquel lugar hermoso, pensaba que esa ilusión era su mundo real.

Sin darse cuenta, seguía utilizando su poder eterno en su particular sueño, y comenzó a proyectar sus pensamientos en aquella realidad. Lo que más abundaba en su mente limitada eran las ideas de su falso amigo Ego… así que comenzaron a aparecer imágenes de otros seres semejantes a él basados en la separación y la culpabilidad que él sentía.

Comenzó a ver en su realidad ilusoria seres culpables  de todos sus problemas, su culpa proyectaba cada vez más separación y los seres que lo rodeaban fueron diviendose, y con ellos la voz de Ego en sus cabezas, ese mundo ya estaba en manos de su falso amigo. Se había creado un mundo de dualidad y culpabilidad.

Gody vivió muchas vidas donde su papel iba cambiando de victima a asesino, de pobre a rico, de feo a guapo, de hombre a mujer…lo único que seguía de forma común era su culpabilidad y miedo inconsciente y su mente seguía fabricando lo que él sentía.

Pero en algunos momentos tenía pensamientos e imágenes que le hacían recordar su hogar, eran momentos fugaces de paz donde desaparecían todas aquellas sensaciones desagradables con las que ahora convivía. Resurgía la conocida sensación de armonía que echaba tanto de menos.

TODO SIGUE IGUAL EN EL PARAISO

Mientras Gody dormía en su placido hogar, su padre observaba que su sueño era inquieto y que tardaba en despertar más de lo habitual, desconocía qué estaba experimentando su hijo en aquel sueño, así que se acercó y comenzó a susurrarle con amor infinito que solo era un sueño, que fuera  despertando poco a poco de forma dulce.

Gody comenzó a escuchar aquella voz dentro de su sueño particular y se alegró inconscientemente de escuchar aquellas palabras, pero a su falso amigo Ego no le interesaba que escuchara aquellas palabras y comenzó a bloquear como podía aquel mensaje, alargando aquel sueño absurdo.

Pero poco a poco Gody escuchaba esa agradable voz de forma más clara y reconoció al fin a su padre.

-¿Pero Ego, no me habías dicho que mi padre no quería que volviera?- pensó.

Comenzó a cuestionar de forma instintiva a su falso amigo y cada vez más dudaba de todo lo que le había dicho, incluso la realidad donde parecía vivir.

Su ilusorio mundo limitado de la forma y la necesidad, cada vez tenía menos sentido para él, comenzaba a no creer nada de lo que veía con sus ojos físicos, solo sentía la necesidad de volver rápido a su verdadero hogar pero no encontraba la forma de hacerlo de manera definitiva.

Un día, un hermoso pájaro blanco se le posó en el hombro y le dijo al oído que la forma de salir de ese mundo de ilusión era no creyendo lo que veía  y que perdonara  aquella seudorealidad, aquel perdón cuántico sería la llave para abandonar aquella pesadilla, perdonando lo que veía se estaba otorgando perdón a él mismo por simplemente estar dormido.

Gody no sabía qué tenía qué perdonar,  pero entendía que tenía  que hacerlo, porque al fin y al cabo ¿cómo no iba a perdonar si ya empezaba a comprender que solo era un sueño y no existía realmente nada de lo que aparentemente vivía?.

Aquel hermoso pájaro lo visitaba a menudo y le explicaba que todo lo que veía era un sueño de separación, que la voz de Ego era una guía falsa para un mundo no real y que perdonando a todo ser semejante a él o situación que le hiciera sufrir, se perdonaba a él mismo, ya que simplemente eran imágenes proyectadas desde su poder de creación, espejos donde mirar su propia culpabilidad.

Aquel hermoso animal se convirtió en la voz que escuchaba más y, la dañina voz de Ego fue desapareciendo, entendiendo que el camino era perdonar aquella culpabilidad que albergaba por haber pensado en la separación con su padre y del miedo que tenía a su reacción.

Ese cambió se convirtió en imparable y, aunque Ego se esforzaba para que Gody permaneciera en ese sueño y bajo su influencia, la voz de su padre, representada por  aquel hermoso pájaro, hizo que viera su ilusión desde un punto de vista de paz e inocencia, observaba aquello consciente de que estaba en un sueño y tenía la sensación de que despertaría muy rápido…y así fue!

Gody abrió lentamente sus verdaderos ojos y comenzó a sentir la paz y la libertad que había disfrutado siempre, disfrutó aquel instante plenamente y comprendió con alegría que aquella pequeña idea que tuvo fue un sueño de separación, él seguía estando donde siempre estuvo y donde permanecería por siempre.

Su padre lo recibió con un gran abrazo de amor infinito y le dijo que había estado durmiendo y que estuvo velando su sueño esperando a que por fin despertara, también le contó que aquella agradable voz que escuchaba a través de ese magnífico pájaro blanco, era su voz  para que despertara poco a poco y no se asustara.

Gody le contó todo el sueño a su padre, pero éste no le dio ninguna importancia solo le expresó de forma agradable que los sueños pueden tener muchas formas, pero que su naturaleza y su esencia infinita eran eternas y que aprendiera a distinguir un sueño de la realidad.

-Hijo, recuerda esto bien: nada real puede ser amenazado, nada irreal existe, en esto radica nuestra paz-

 

 

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